En simyo sabemos que tenemos unos clientes increíbles, y no es peloteo, es lo que hay. Increíbles y cabezones, porque hay que estar empeñado en salir de la rueda de los operadores grandes para conseguirlo finalmente.
Vale, tenemos una oferta estupenda, un área personal que es una pasada y todo eso, pero además de esa parte que ponemos nosotros, vosotros tenéis que poner muuucho más.
Ya no es sólo enterarte de que existen alternativas a las operadoras grandes, bien porque investigas en Internet cómo ahorrar, porque lees algún artículo especializado que te lo cuenta o porque te lo dice un amigo o un familiar. No es sólo esperar a que termine la permanencia que te obliga a seguir pagando y pagando. No es sólo liberar el teléfono o ver la luz de los terminales libres, dejando de mirar esos carteles de Galaxy S III a 0€… Además, hay que soportar la traca final!
Os copiamos un ejemplito de un ya no cliente de otro operador que decidió irse a simyo y lo consiguió. Esto es lo que le pasó al pedir el cambio a simyo:
Primero llega un mensajito para meter miedo con el “urgentemente” y el “confirmar”, cuando no hay absolutamente nada que confirmar con nadie. 
A aquellos que, por que ya os lo sabéis o porque no os fiáis un pelo, pasáis del sms anterior, os llegarán otros mensajitos. Primero de Berta y de Marta…
Y si finalmente no has caído en la tentación, apaga el móvil porque te van a llamar…

Está claro, para venirse a simyo hay que ser espabilado, buscar las mejores ofertas, … pero sobre todo hay que ser muy cabezón.
Mil gracias por ser como sois. ;D


